Cementerio de residuos del aquí y del ahora aislados de su entorno y privados de su esencia.
Reliquias imposibles congeladas digitalmente en periodo de reposo obligatorio.
Allí donde el dolor termina, al final de todos los senderos, olvidó su fantasma y retornó descalzo por nuevos caminos trazados con con ternura sobre la piel del ser. Y desde la atalaya observó, asombrado, al uno y al diverso, re-ligado al origen y empapado de amor.